Regalo

A punto de entrar en casa, sorprendió a Papá Noel saliendo por una ventana cargado con su enorme saco. Aunque tenía entendido que era más tarde cuando aquel ser mágico empezaba su reparto de regalos, pensó que igual para los niños que como él no se reunían con nadie a cenar en Nochebuena, regía un horario diferente y  además este año, por primera vez, él estaba incluido en la lista de entregas.  Así que entró en casa buscando ilusionado por todos los rincones la bicicleta, el estuche de pinturas o la colección de cuentos con los que poder escapar a mundos fantásticos.  Pero por no encontrar, ni siquiera encontró a su madre allí donde siempre solía estar, tumbada en el sofá rodeada de colillas y botellas vacías. Tuvo que esperar al día siguiente, día de Navidad, para saber qué fue de ella. Apareció muerta en el río, dentro de un enorme saco rojo de esos que usa Papá Noel para cumplir los deseos de los niños.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy impactante